El mito y el dato

El papel lleva dos milenios innovando para adaptarse a las cambiantes necesidades de la humanidad. A lo largo del día, todos y cada uno de nosotros estamos en contacto permanente con este material natural, renovable y reciclable. Sin embargo, su presencia nos resulta tan cotidiana que la mayoría de las veces ni siquiera somos conscientes de la ayuda que una y otra vez nos presta el papel en nuestras actividades diarias.

En campos tan distintos como la comunicación, la cultura, la educación, la higiene, la sanidad, el comercio y el transporte de todo tipo de productos… el papel resulta indispensable. Si una mañana despertáramos y hubiera desaparecido de nuestras vidas, comprobaríamos hasta qué punto el papel responde a un sinfín de necesidades que resultaría enormemente complicado cubrir sin su concurso.

Sobre el papel corren y han corrido ríos de tinta, como no podía ser de otro modo dada su omnipresencia en nuestra vida. Sin embargo, y pese a tan larga vida en común, el papel sigue siendo en gran medida un desconocido para nosotros.

Los mitos sobre el papel se han instalado firmemente en el imaginario colectivo y los repetimos sin molestarnos en contrastarlos con la realidad de los datos. Ese es precisamente el objetivo de este documento: enfrentar el mito con el dato para saber qué es y qué no es el papel en realidad.

El ritmo de deforestación global decrece. En Europa los bosques crecen. La pérdida neta de bosques en el mundo se ha reducido de manera muy importante: ha pasado de 7,3 millones de hectáreas anuales en la década de los noventa a 3,3 millones de hectáreas anuales en el periodo 2010-2015.

España es uno de los países del mundo con mayor incremento de superficie forestal.
Las mayores áreas de bosque de Europa corresponden a Rusia, Suecia, Finlandia, España y Francia.